Paris 365 lleva desarrollando desde hace más de 15 años una labor de apoyo y sensibilización sobre un colectivo en situación de alta exclusión. Un trabajo orientado principalmente a la erradicación de la pobreza alimentaria.En estos últimos años, a nuestro recurso se ha ido incorporando un nuevo perfil de personas usuarias que nos ha exigido aportar mucha imaginación a nuestra labor ordinaria debido a que el sistema de protección del que somos responsables tanto las administraciones públicas como las entidades del tercer sector está desbordado.
Nos encontramos, por un lado, con una población migrante ahogada por una ley de extranjería restrictiva que les impide tener una vida mínimamente digna. Por otro lado, la población en situación de exclusión social que no responde a ese perfil sigue creciendo, tal y como reflejan los diferentes estudios como la tasa AROPE. La población con "carencia material y social severa" ha subido del 7,7% al 9% en Navarra, la tasa más alta desde 2015.
Estos datos no son fruto sólo de un aumento de la demanda, sino de una cronificación de los procesos de las personas que atendemos. Es decir, que antes había más rotación en el comedor. Actualmente las y los usuarios permanecen en el comedor al menos siete meses. Esto significa que hasta que no transcurra ese plazo no logran recuperar la independencia económica y social suficiente como para alimentarse dignamente por sí mismos.
Para que se entienda bien: si antes había una persona en el comedor durante 3 meses, en un año una plaza la ocupaban 4 personas. Ahora puede que una sola persona ocupe esa plaza todo el año. Por eso, las tres personas restantes quedan a la espera y, normalmente, en la calle. Todos estos casos se acumulan en un sistema que podría atenderlos por volumen, pero que a su vez carece de herramientas suficientes adaptadas a la nueva realidad.
COLAPSO DE CITAS
Recordamos que además de las casi 60 personas que atendemos en el comedor, contamos con un recurso dedicado a familias con procesos de exclusión y graves carencias materiales: el almacén solidario. Allí damos apoyo a casi 70 familias ofreciendo cada semana una cesta de alimentos.
Hasta ahora nos hemos referido a la difícil situación de los usuarios de nuestro comedor y despensa. Pero qué decir de las personas a las que ni siquiera podemos dar cita en París 365, porque ambos recursos están siempre llenos. Hay cada vez más gente en Pamplona y comarca preocupada por si podrá comer ese día.
Por ello, en los últimos años se han ido degradando progresivamente todas esas personas que atendemos y que no podemos atender, a todos los niveles: físico, mental, etcétera. De hecho, en la mayoría de los casos, su vida se basa exclusivamente en sobrevivir en un entorno cada vez más crudo.
Para cuando podemos dar citas en el comedor, revertir la degradación es difícil con la ayuda de París 365. Un recurso orientado fundamentalmente a garantizar una alimentación y una indumentaria dignas.
Por muchos apoyos que se den en los procesos de los usuarios, no llegamos a satisfacer la mayor parte de las necesidades de los perfiles que atendemos y pasamos, inevitablemente, a ser un mero recurso asistencial de urgencia.
En estos momentos está desbordado a dos niveles: por un lado, no podemos atender a todas las personas que lo necesitan y, por otro, no podemos atender adecuadamente a las que sí entran en nuestro recurso.
REDES DE APOYO
Por eso tenemos que buscar soluciones en colaboración. París es miembro de la Asociación de Fundaciones de Navarra 365, de la Red Navarra contra la Pobreza y la Exclusión y de la Red REAS de Economías Sociales y Alternativas.
En estas dos últimas redes estamos en contacto permanente con otras tantas entidades de nuestro sector. Asimismo, compartimos necesidades y buscamos soluciones comunes entre nosotras. Así es como se crean otros foros como el de Ola de frío, dedicado a coordinar el trabajo con las personas en calle.
Lo conformamos varios colectivos, algunos pertenecientes a las redes citadas y otros fuera de ellas. Desde París 365, en lo que a la calle se refiere, ponemos en marcha el recurso del reparto de sopa caliente durante el invierno. La suma de este tipo de proyectos exige una coordinación entre las organizaciones del tercer sector, pero también incidencia política si queremos cambiar las cosas de raíz.
En este sentido, subrayamos a las instituciones que siempre echamos en falta un mayor esfuerzo de coordinación y adaptación a la situación actual. Necesitamos una atención integral en la lucha contra la pobreza.
TRABAJO COMUNITARIO
En muchos otros casos sumamos fuerzas fuera de las redes del tercer sector. Así conseguimos nuestra sostenibilidad económica a través de la solidaridad popular y de la concertación de colaboraciones o donaciones con diferentes empresas e instituciones.
También son situaciones cercanas que a veces nos preocupan las que nos empujan a tomar medidas excepcionales. Eso ha sido lo que nos ha llevado recientemente a reorganizar los turnos del comedor. Como sabéis, hace un mes anunciamos el cierre provisional de nuestras cenas presenciales hasta primavera.
Actualmente estamos repartiendo la cena en tuppers a la hora de comer. Creemos importante resaltar y valorar la responsabilidad de las personas usuarias en la gestión de los tuppers y asegurar que estos vuelvan limpios. De hecho, hay que tener en cuenta que más de la mitad de las personas que atendemos están en situación de calle, lo que significa que para limpiar los recipientes tienen que recurrir a los ríos o a cualquier fuente de agua disponible. Es decir, los usuarios entendieron la situación, nos han demostrado que apoyan la decisión y se han convertido en parte activa de la solución.
Esta reorganización de las cenas no es la única causa: dar visibilidad pública a la pobreza en la comarca de Pamplona, denunciar el inmovilismo de las instituciones, resolver los problemas de convivencia en las calles de San Lorenzo y alrededores, garantizar la seguridad de la comunidad de París 365 y hacer una reflexión interna sobre nuestros protocolos. Y como no hay una única causa, los quehaceres también son complejos.
Por el momento, hemos estrechado lazos con instituciones públicas y vecindario en busca de una solución. En este contexto se enmarcan las reuniones vecinales que venimos celebrando en las últimas semanas y nuestra comparecencia del Parlamento, en la que demandamos una mayor coordinación interterritorial e interdepartamental para conseguir unos servicios sociales integrales que acorten los procesos de inclusión.